18-19 de Noviembre 2006Bajo el lema "Loreto, camino de comunión" se realizo la V Peregrinación al Centro de Espiritualidad de la Diócesis de Posadas, ubicado en un predio a metros de las Ruinas Jesuíticas de Loreto, en la localidad del mismo nombre.
A pesar de las inclemencias climáticas que se produjeron el sábado 18 de noviembre, fieles de las distintas zonas de la Diócesis salieron en peregrinación hacia Loreto, quienes llegaron al lugar el domingo 19 desde muy temprano. Además, ese mismo día llegaron móviles con grupos de personas de las diversas comunidades parroquiales y movimientos que se sumaron a dicho acontecimiento.
Cerca de la hora 9:30, se inició la celebración eucarística presidida por Mons. Juan Rubén Martínez, obispo de la Diócesis, quien estuvo acompañado por sacerdotes y diáconos.
Se comenzó con una reseña sobre cómo el pueblo judío iniciaba el "tiempo de júbilo" y cómo hoy nuestro pueblo diocesano inicia el Año Jubilar. De este modo, se dio inicio oficial a este tiempo de gracia y alegría, haciendo sonar el yobel por dos veces, avanzando hacia el altar y en la explanada del altar por tercera vez. A continuación se escuchó el alleluia de Haendel, Luego con un fuerte sapucay se expresó el júbilo que los fieles sentían en el corazón.
Luego se presentaron las imágenes (talladas en madera) de los Santos Mártires: Roque González de Santa Cruz, Juan del Castillo y Alonso Rodríguez; además de la imagen de Nuestra Señora de Itatí y Nuestra Señora de Loreto.
En el momento de la homilía el Obispo diocesano remarcó el significado de este acontecimiento en estas tierras misioneras: "aquí debemos agradecer la historia, el caminar de la evangelización de tantos hombres y mujeres de nuestra tierra". Además resaltó la presencia de los fieles a pesar de los inconvenientes climáticos en ese día, "hay que destacar que hoy el pueblo se hizo presente".
Mons. Martínez hizo particular referencia a este tiempo jubilar que iniciamos como Diócesis: "hoy todo tiene un significado, el pasado y el presente; en este año jubilar queremos abrir nuestros corazones como Iglesia, es decir nuestras mentes, convertirnos a la persona de Jesús y así ser cristianos de verdad". Particularmente, en la Diócesis de Posadas "en este año de gracia debemos escuchar a Dios y escucharnos entre nosotros para discernir los caminos que tendremos que asumir en los próximos años y para ello como Iglesia diocesana hemos asumido tres palabras claves: comunión, conversión y misión."
En el año jubilar debemos "centralizarnos en la persona de Jesús para cumplir su mandato y lo que es la razón de ser de la Iglesia, la evangelización. Es por eso que como pueblo de Dios nos preparamos para realizar nuestro Primer Sínodo Diocesano, lo cual nos invita a orar, reflexionar, discernir en el año 2007 para pensar y proyectar los desafíos pastorales de los próximos años en nuestra Iglesia Diocesana", manifestó el obispo. A partir de esta reflexión Mons. Martínez señaló que el eje del año Jubilar es la evangelización; parte de la "historia de nuestra Iglesia diocesana vino caminando en la misión con distintas situaciones de alegrías y tristezas". Como cristianos "necesitamos comprender desde la fe porque no podremos ser fieles si no entendemos el código de la cruz, que es lo que el Señor nos propone como novedad en la evangelización. Tal vez algunos no entiendan, porque buscan solo privilegios y beneficios; pero como cristianos tenemos que entender que nuestra misión es la fidelidad a la voluntad del Padre".
Al final de la Santa Misa el Obispo impartió la bendición apostólica con indulgencia plenaria por el inicio del Año Jubilar como Diócesis.
Fuente:
www.tupambaenoticias.com.ar
Cerca de la hora 9:30, se inició la celebración eucarística presidida por Mons. Juan Rubén Martínez, obispo de la Diócesis, quien estuvo acompañado por sacerdotes y diáconos.
Se comenzó con una reseña sobre cómo el pueblo judío iniciaba el "tiempo de júbilo" y cómo hoy nuestro pueblo diocesano inicia el Año Jubilar. De este modo, se dio inicio oficial a este tiempo de gracia y alegría, haciendo sonar el yobel por dos veces, avanzando hacia el altar y en la explanada del altar por tercera vez. A continuación se escuchó el alleluia de Haendel, Luego con un fuerte sapucay se expresó el júbilo que los fieles sentían en el corazón.
Luego se presentaron las imágenes (talladas en madera) de los Santos Mártires: Roque González de Santa Cruz, Juan del Castillo y Alonso Rodríguez; además de la imagen de Nuestra Señora de Itatí y Nuestra Señora de Loreto.
En el momento de la homilía el Obispo diocesano remarcó el significado de este acontecimiento en estas tierras misioneras: "aquí debemos agradecer la historia, el caminar de la evangelización de tantos hombres y mujeres de nuestra tierra". Además resaltó la presencia de los fieles a pesar de los inconvenientes climáticos en ese día, "hay que destacar que hoy el pueblo se hizo presente".
Mons. Martínez hizo particular referencia a este tiempo jubilar que iniciamos como Diócesis: "hoy todo tiene un significado, el pasado y el presente; en este año jubilar queremos abrir nuestros corazones como Iglesia, es decir nuestras mentes, convertirnos a la persona de Jesús y así ser cristianos de verdad". Particularmente, en la Diócesis de Posadas "en este año de gracia debemos escuchar a Dios y escucharnos entre nosotros para discernir los caminos que tendremos que asumir en los próximos años y para ello como Iglesia diocesana hemos asumido tres palabras claves: comunión, conversión y misión."
En el año jubilar debemos "centralizarnos en la persona de Jesús para cumplir su mandato y lo que es la razón de ser de la Iglesia, la evangelización. Es por eso que como pueblo de Dios nos preparamos para realizar nuestro Primer Sínodo Diocesano, lo cual nos invita a orar, reflexionar, discernir en el año 2007 para pensar y proyectar los desafíos pastorales de los próximos años en nuestra Iglesia Diocesana", manifestó el obispo. A partir de esta reflexión Mons. Martínez señaló que el eje del año Jubilar es la evangelización; parte de la "historia de nuestra Iglesia diocesana vino caminando en la misión con distintas situaciones de alegrías y tristezas". Como cristianos "necesitamos comprender desde la fe porque no podremos ser fieles si no entendemos el código de la cruz, que es lo que el Señor nos propone como novedad en la evangelización. Tal vez algunos no entiendan, porque buscan solo privilegios y beneficios; pero como cristianos tenemos que entender que nuestra misión es la fidelidad a la voluntad del Padre".
Al final de la Santa Misa el Obispo impartió la bendición apostólica con indulgencia plenaria por el inicio del Año Jubilar como Diócesis.
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